DOMUM SON LLATZER

Rincones hechos con cariño

CLIENTE: DOMUM  | www.domumprogramme.org  |  Interiorismo Emocional  FECHA: 2024

En el Hospital Son Llàtzer de Mallorca, llevamos a cabo una doble intervención con un mismo propósito: transformar el tiempo de espera en un momento más amable, más humano. Renovamos dos salas con identidades distintas, pero conectadas por un lenguaje común hecho de luz, color y cuidado por los detalles.

La primera sala nos ofrecía un espacio generoso, delimitado por ventanales de cristal. Aprovechamos esa apertura natural para convertirla en una zona polivalente: sala de espera y también sala de talleres. Introdujimos un mueble de almacenaje hecho a medida y un panel informativo en madera que organiza la actividad y aporta calidez. Los vinilos en las cristaleras filtran la luz y crean intimidad, mientras que los elementos circulares sobre la pared decoran y orientan sin saturar. En un rincón que quedaba sin uso, instalamos nuestros separadores de madera —sutiles y orgánicos— y tras ellos, un par de sillas Badminton invitan a relajarse o leer en un entorno más íntimo.

La segunda sala la concebimos como una gran sala de estar, capaz de acoger diferentes momentos y tipos de compañía. Combinamos bancos modulares de una, dos, tres y cuatro plazas, creando un paisaje dinámico y acogedor. El gran protagonista del espacio es el árbol de madera que crece desde un lateral de la sala. Sus ramas se despliegan en forma de paneles circulares vinilados en diferentes tonos de verde, extendiéndose por la pared y el techo como un gesto de naturaleza que abraza el entorno. Este árbol está pensado para que los pacientes puedan dejar sus mejores deseos en el espacio.
En esta segunda sala, añadimos dos estanterías abiertas para libros y revistas, un pequeño escritorio junto a la pared y vinilos solares en las ventanas para combatir el calor, sin renunciar a la luz natural.

Ambos espacios nacen del deseo de cuidar también los tiempos de espera, de hacerlos más suaves, más habitables. Porque cuando el entorno acompaña, todo se siente un poco más llevadero.